Esa connivencia de las élites políticas y empresariales comenzó hace siglo y medio con las concesiones de líneas ferroviarias y sus garantías. La oligarquía resultante y el sistema económico que la sustenta se conoce entre los historiadores y economistas como capitalismo castizo.
En mi opinión, una de las desgracias de este país que necesitamos resolver, y no sólo porque afecte a la vela, sino porque agarrota cualquier actividad económica.