Le tocó el EuroMillón, con 80 años, justo cuando estaba en la cama reponiéndose de un infarto.
Los hijos discutieron sobre la manera de darle la noticia sin que ello se lo terminara de cargar.
Entonces el médico dice: venga, se lo diré yo con mucha diplomacia. Se acerca a la cama, comienza a hablar muy bajito con el enfermo y, de pronto, cae el médico en redondono al suelo, muerto.
Los hijos sorprendidos le preguntan al padre que qué ha pasado y contesta éste:
No sé. El médico me estaba preguntado que si me tocara 500 millones a la lotería ¿qué haría yo?, y le dije que...
darle la mitad a él.


