Lo que cuenta es semincreible. Ha levantado solo el mastil de carbono (50 kg) del agua donde habia caido tras romperse el cadenote del forestay. Protegiendo el casco con el cuerpo ante posibles desfondamientos por el palo logra ponerlo a la vertical entre las olas y afirmarlo ahi con cabos de fortuna. Pero sin estay delante no puede enviar velas y decide laminar un nuevo punto de anclaje usando una resina superrapida y rezando haga sol para que cure rapido, cosa que logra hacia el mediodia, 6 horas despues de la averia.
Algunas horas despues, le coge mas confianza a la reparacion, iza el gennaker y para Bahia a 15 nudos, donde llega el 6º.
Un gran navegante y un McGiver, el suizo Briard este
