A las pocas semanas de vender un barco con doce años de antiguedad cayó su mástil. La causa: La rosca de uno de los tensores de acero inoxidable estaba carbonizada como si se le hubiera aplicado soplete por corrosión. Acaso es posible detectar ése defecto con una inspección visual superficial?
El cambio de la jarcia y tensores conlleva repasar y reforzar en su caso los anclajes de sus terminales en el mástil, y es una ocasión inmejorable para cambiar el cableado y drizas principales.
La tranquilidad compensa en parte el coste.
Saludos
