La responsabilidad de un patrón va desde la “banalidad” de entrar al atraque de una determinada forma, hasta dar por perdido el barco y decidir abandonarlo, pasando entre tanto por infinidad de decisiones.
Podemos debatir sobre su preparación, o su idoneidad para ejercer el mando, pero por las razones que fueren, si tiene ese cometido, es quien manda.
Otra cosa es como lo ejerza, y aquí si que se puede puntualizar. Lo puede hacer mejor o peor, de un modo más o menos agradable, puede ser un jefe exigente, o un líder por que cae bien pero faltarle experiencia. Y en estos casos… no se que es peor.
Y tampoco hay que olvidar el material humano, que lleva a bordo, y que DEPENDEN de él. Hasta en la náutica deportiva hemos vivido experiencias desagradables con las tripulaciones. ¿Nunca habéis navegado con un tío, prepotente, chulo y contestatario?¿ Con un miedoso que con pocos grados de escora, se caga?¿ Con quien al llegar la noche se cierra en banda y se baja al camarote?
En casos así, yo personalmente abogo por el dialogo, pero si este no es resolutivo paso al ordeno y mando.
Las marinas profesionales, el puesto de patrón /jefe, no se otorga aleatoriamente, entiendo que busca a una persona preparada, experta y con don de mando. Que antes o después será cuestionado, aunque simplemente sea por comparaciones con los anteriores. Tenemos el mal vicio de pensar que somos capaces de hacer las cosas mejor que otros, basándonos a veces de que tenemos mejillones en vez de pelicos en los guebos, y decimos mas de lo debido, refriéndonos al quien nos manda:
y este de donde habrá salido….. En fin que de todo hay.
Hay varias formas de seguir a quien dirige.
La pasión hacia el líder, es mal consejera, pues nos pone una venda en la que no vemos más allá.
La obediencia debida, genera, a veces inseguridad, desinterés y hasta miedo.
Lo ideal seria acatar lo mandado en base a la razón, pero esto es muy complicado, pues quien manda, tiene sobre sus espaldas el peso de la responsabilidad, y debe tomar decisiones muchas veces desagradables, y poco razonables, a fin de preservar vidas y materiales.
Y quienes deben obedecer, por lo que expongo anteriormente, no veran adecuado ciertos comportamientos.
Desde luego es un tema peliagudo, pero que al final creo que estamos de acuerdo, en que de democracia a bordo…. como que no es muy constructiva.
