Difiero radicalmente con el hermano Hayman: barco y comodidad me parece un oxímoron como el de la "realidad virtual" u otros que, por repetición, se aceptan sin darles muchas vueltas.
Ni catamaranes de 50 pies ni megayates de 50 metros, el mar es el mar y no es tierra.
Hay olas, fondeos con la ola atravesada, travesías con niebla cerrada, pesqueros que se cruzan, chubascos repentinos, calmas podridas, bancos mal cartografiados, vecinos de fondeo ruidosos, marinas caras y además sucias, burócratas insaciables, fondeos atestados, motores que no arrancan, humedad, mosquitos, medusas urticantes, playas con fango hasta las rodillas, anuncios de huracanes y una larga, larga lista de “incomodidades” que si no te afectan hoy te van a afectar mañana. Y es posible que el barco no te solucione nada, porque la comodidad al fin y al cabo es subjetiva y tanto te puede parecer todo bien con un barco espartano, como parecerte todo mal en tu Huisman impecable.
La “comodidad” está en tu casa, firme sobre el suelo, con ascensor, calefacción, agua caliente y lavadora, y wifi y cartero que llega a la puerta y servicio de bomberos y ambulancias, aburrida, puede ser, pero cómoda.
Para navegar hay que marcar prioridades, y la primera creo que está claro que es la seguridad, no vas al mar a hundirte, ni a ahogarte, ni a irte contra las piedras..Si alcanzas a cubrir suficientemente este apartado, creo que podrás pensar en la manera de llevar de la mejor manera posible las circunstancias con las que te vas a encontrar, y es posible que, aparte (o en vez) de la cama grande para estar en un fondeo tranquilo, quieras tener una conejera en la que estar bien trincado en esa ceñida que no querías hacer pero que tienes que hacer para no estar otras 500 millas sin entrar en puerto.
El mar es como es y es duro de por si. Te tiene que gustar como es o lo vas a pasar mal cuando no se ajuste a tu idea de portantes con sol y fondeos con el mar como un plato. Creo que es lo que hay.

