Este mes de febrero nos ha dejado también una triste noticia. El día 14 falleció
Loïck Fougeron en Perpinyan.
Este navegante francés fue uno de los participantes de la Golden Globe Race del año 68. La prueba que inspiró a Philippe Jeantot en el 89 a crear la Vendée Globe.
Su vida es como extraida de una de esas novelas que tanto nos gustan y tanto han alimentado nuestros sueños desde pequeños.
Se inició en la vela de pequeño a través de su hermano mayor en su pueblo natal, Saint-Marc-sur-Mer (Loire).
Después de participar en la II Guerra Mundial, se va con su hermano a trabajar a Marruecos, a Casablanca (qué época!!).
Allí se hace amigo de Jean Lemasson, que se convertirá también en otro gran navegante francés. Juntos cruzarán el Atlántico en un pequeño barco de vela en 1954 partiendo de Dakar.
También en Casablanca, conoce a un viejo marino canadiense que le instruyó y le determinó para hacer del mar su pasión.
El Capitán Brown. En su honor todos sus barcos tomarán su nombre, "Captain Brown".
En esta foto están los tres, el Capitán Brown, Loïck Fougeron y Jean Lemasson.
En Casablanca también conoce a Moitessier, cuando este recaló allí en uno de sus viajes junto a su mujer. Se hacen muy amigos y es Bernard quien le influye y le convence para participar también en esa épica edición de la Golden Globe Race. Ese barco era un Hierro. No es broma, ese modelo se denominaba así y era un diseño de Louis Van de Wiele en acero. Partieron juntos de Plymouth al inicio de la regata.
Uno igual que este era el "Captain Brown"
No consiguió terminar la regata (de hecho, sólo la terminó quien la ganó, Robin Knox-Johnston) . Se encontró con una gran tormenta cerca de Tristan de Cunha. Está a punto de hundirse pero consigue salvarse y haciendo reparaciones de fortuna pudo alcanzar la costa de Santa Helena.
Le queda la espinita clavada de no haber podido dar la vuelta al mundo. Y sobre todo el Cabo de Hornos y los mares de esas latitudes le obsesionan.
El siempre dijo que, a diferencia de Moitessier, no le gustaba navegar en solitario. Y en su nuevo intento de dar la vuelta al mundo sin escalas, a principios de los 70s le acompañará la que fue su pareja, Betty Blancqueaert. Ella no había navegado jamás (buen bautizo!!). A la altura de la isla de Nueva Amsterdam (ya hablamos de ella ;-) pillan una señora castaña. Vistas las circunstancias metereológicas adversas (e imaginaros "el ambientillo" a bordo

) renuncia a pasar por Hornos una vez más y ponen proa a Panamá.
Pero nuestro chico es tozudo. Y en 1976, vuelve a partir, esta vez solo, bueno, no del todo, en compañía de una gato. Para cruzar Hornos de una puñetera vez!! ;-) Y esta vez si lo consigue. Pasa Hornos en un día de calma total.
Curiosamente un 14 de febrero, el mismo día de su muerte 37 años después.
Nos ha dejado dos libros publicados : "Si près du cap Horn" y "Rayon vert au cap Horn".
Por si todo ello no fuera poco, se encargó de influir y tutelar a una jovencita de veinte años que terminó convirtiéndose en una de las mejores navegantes de altura de todos los tiempos: Nicole Van de Kerchove.
Y para el final, lo mejor.
Os pongo los enlaces a dos videos sobre él... que no tienen precio. De verdad, son impresionantes. Aunque no sepáis francés, vale la pena verlos. Observar los barcos, los trajes, la total solitud, ... en definitiva los medios y las condiciones con los que estos navegantes de esa época se enfrentaban a los mares de esas latitudes.
Como guinda, al final del segundo video, hay la pesca de un bicho que imagino que os dejara tan atónitos como me ha dejado a mí.
Verlos, no os arrepentiréis, os lo aseguro.
Video 1
Video 2
Estas van por tí Loïck!!
