Llevo unas cuantas millas en solitario por rutas no excesivamente fáciles (
*) y te daría un par de consejos:
-Navegando solo falta el diálogo con la tripulación (perogrullada) y existe el peligro de que aparezcan errores de apreciación peligrosos (por ejemplo: esa es la punta tal, que es limpia, la peligrosa va a ser la siguiente, que tiene una roca que no descubre.., y nos estamos confundiendo de punta). Es vital evitar este tipo de errores. Para ello creo que debemos dudar por sistema de nuestras apreciaciones: parece esto, veremos si lo podemos confirmar. No seguir a ciegas la primera apreciación, debemos hacerla, pero como hipótesis, para ir corroborándola después según vayamos teniendo más información.
-Es relativamente difícil cometer un error grande que nos haga perder el barco o tener un accidente grave, el peligro normalmente afina nuestra atención y habilidad; pero en cambio no es tan difícil que cometas un pequeño error y que este error se encadene con otro y este con otro hasta que una sucesión de pequeños fallos y errores te pueda llevar realmente a un peligro extremo. Para evitar los pequeños errores hay que cuidar cada detalle del barco, previendo lo que puede fallar y solucionándolo antes, y teniendo claro un orden de prioridades: no perder la concentración en lo importante, si hay que salir de un fondeo hay que salir, no pasa nada si se nos cae una defensa o un cubo al agua, no tiene sentido aumentar el peligro metiéndose en una maniobra arriesgada para recuperarla..
Precaución siempre
Muchos ánimos
