Los míos han empezado a navegar desde bien pequeños. La idea era aficionarles cuanto antes, y creo que lo hemos conseguido. Una elección juiciosa de las condiciones de mar y viento, de modo que se vayan acostumbrando a todo gradualmente, son la clave. También ha habido que alternar la navegación con actividades más "de recreo", tales como el fondeo para bañarse, etc. A la vez, si uno les involucra en las maniobras, les hace ver que la navegación no es un rollo, y que se pueden hacer cosas divertidas.
A la vez, y sobre todo al mayor, los he ido sacando, primero los dos juntos en el Laser y luego navegando en conserva, él en el Optimist y yo en el Laser (amollando muchísimo la vela, todo hay que decirlo, sin que se note demasiado

). Así notan la diferencia entre el crucero y la vela ligera. Dejarle la caña es clave para que vaya haciéndose al tacto y a las reacciones de la embarcación, y además le encanta.
Dentro de nada podremos empezar con las singladuras de verdad...
Saludos y
