Nada que añadir a lo que has dicho, entiendo que aparte de los que nos emocionamos con los relatos propios de una aventura singular y enriquecedora para el lector, están los que no tienen suficiente con la tele-basura y buscan la versión local del "Sálvame" (Yo también vivo en un pueblo y sé perfectamente de lo que hablas...)
Además de vuestro relato he leido, entre otros y por mencionar algunos, las dos odiseas de Ramón Prat y el paseo por el mundo de Cocúa, y efectivamente, de todos ellos se extrae una lección importante para los que comenzamos: Saber que cuando se lleva a cabo una travesía, hay otros temporales que correr o capear que no son de mar y viento, y que no siempre sabes por donde te van a entrar.
Saludos y una vez más, gracias por tu mensaje!
