Una vez más con motivo de las Fallas han montado en la Gran Vía de Valencia la Feria del libro de lance y como de costumbre he pasado por allí a ver si encontraba algo interesante.
El primer hallazgo lo buscaba desde hacía un par de años, se trata de una obra de Dag Pike titulada "Barcos a motor con mala mar" es de la Ed. Juventud y está dirigido a patrones de embarcaciones de hasta 21m de eslora; es complementario al "Navegación con mal tiempo" de Adlard Coles de la misma colección. Espero que las enseñanzas de ambos me sean provechosas.
El segundo hallazgo me ha sorprendido muy gratamente, se trata de un libro editado por la red de Museos de la Diputación de Valencia, titulado "La Valencia Marítima I", su autor es José Huertas Morión (1909-1998), un MARINO anónimo, embarcado más de 35 años y que navegó en todo tipo de buques, a vela o motor, por nuestros mares y hasta Terranova o el Cabo de Hornos. Un hombre que dejó un legado escrito en 1800 folios con relatos y comentarios de los hechos marítimos que le eran cercanos, un libro del cual os dejo este extracto:
" Tal vez nadie al leer esta noticia sobre dicho barco (...) se de cuenta del valor triste de este relato, que de una manera u otra, es una noticia realmente histórica (...) Es el final de una época de más de tres mil años (...) Es el final de la Historia de la navegación en todo el Globo Terráqueo en buques de maderas a vela y últimamente ayudados con motores auxiliares. es el final de la navegación romántica y de una vida dura, creadora de unos hombres duros, en unas naves cuyas quillas descubrieron el mundo y levantaron comercialmente y económicamente a todas las naciones asentadas sobre los continentes.
Dentro de su crueldad y de su dureza, fueron los que escribieron sobre las páginas del mar.... Comerciantes, descubridores, aventureros, científicos, piratas, corsarios, negreros, caudillos y hombres que engrandecieron el mundo jugándose la vida sobre las cubiertas de aquellos cascos de madera y conviviendo bajo las blancas lonas que hinchadas por los vientos de todos los paralelos y de todos los meridianos, dieron motivos y causas de crear una literatura de aventuras marineras, placer y orgullo de los jóvenes y también de los viejos, sobre todo de aquellos cuya vida se desarrolló en el mar y a bordo de ellos. Hoy ha llegado la hora de que desaparezcan...
Hoy en día, la madera ya no la quieren y los yates se construyen con materiales plásticos y las velas de esos buques de recreo se fabrican con nylon o de dralon, que son unos tejidos hechos con materias químicas y también las cuerdas de nylon se fabrican en laboratorios. Desaparecen los carpinteros de ribera, los maestros veleros, los fabricantes de cuerdas, los calafates y también como no, aquella raza de hombres de mar que sabían
hacer verdaderas obras de arte con el cordaje, tales como costuras, ayustes, piñas, etc.
¡Aquellas lonas del doble cero, que se envergaban en las vergas de acero de aquellas enormes fragatas para poder montar el temible Cabo de Hornos o que servían para luchar contra los ciclones del Caribe o los tifones del Mar de la China! Todo esto, ha quedado para la historia y sólo se conocerá por los libros..."
En el puesto donde compré este libro quedaban unos cuantos ejemplares, por sólo 5€ me parece una lectura muy interesante, quizás me influencie también el vivir en el mismo barrio que el autor, donde cada vez quedan menos marinos, donde los carpinteros de ribera se han reconvertido tras cerrar los astilleros y donde la tradición marinera poco a poco se diluye en la ciudad, El Cabañal.