Mañana por la mañana, por fin se pone en marcha el Bahía las Islas, tras casi nueve meses apegado a las rías baixas, de momento será solo un paseíto por la cornisa cantábrica, como quien sale a velear un rato.

Tenemos relativa prisa por arribar a Bilbao, de donde salimos hace cuatro años para navegar esta "vuelta por el mundo" que ha tomado unos derroteros bastante inesperados, como ya vengo apuntando tiempo atrás. El motivo de esa "repentina prisa" no es otra que terminar con la segunda parte de la puesta a punto del barco, un repaso a la electrónica, reparación de la calefacción y sustitución del quita vueltas del enrollador, cuyo desgaste de rodamientos ya me viene dando algunos problemas desde hace algún tiempo, también la sustitución del estay de trinqueta, que tras la llegada atlántica tenía un hilo roto, amén de de algunos otros trabajillos menores.
El caso es que en estos tres meses antes del verano, el Bahía las Islas ha de quedar en perfecto, a son de mar, para el mes de Junio poner proa al norte y pasar el verano por las escarpadas costas de la Bretaña francesa, recorriendo de nuevo lugares que ya he navegado, pero con la salvedad de que ahora será sin las prisas de agotar unas vacaciones que siempre te imponen un finiquito(y no precisamente en diferido

).
Llevamos un invierno bastante osco por el norte, semanas de espera tras las reparaciones y mejoras programadas en tierras gallegas, a que la meteo nos dé un respiro, pero los días pasan y aunque en el mes de febrero, en el córner peninsular hemos disfrutado de buenos días, en el resto del cantábrico los vientos del este se han ensañado a conciencia. Por eso y a pesar de que para esta próxima semana, la ventana meteorológica no es muy cómoda, allá vamos.
Será también el reencuentro con la navegación prolongada para un mermado Rufino, que tras su lesión de hernia discal aún necesita ayuda para desplazarse por algunos lugares del barco.
Me despido por el momento de este entrañable rincón de Galicia, donde tan bien me tratan, en la que me siento como un paisano más, que te saludan por la calle y en el mercado me tratan como a los de casa. Tengo intención de regresar después de periplo veraniego y establecer aquí mis reales, mientras no pueda volar más lejos
Si nada lo impide mañana zarpamos del tirón A Pobra do Caramiñal, Ribadeo, navegación a la que se ha sumado en el último momento el cofrade Vagamundus, haciendo que sea la navegación a dos mucho más cómoda que en solitario, ya que con la bonanza del tiempo del jueves y viernes se echaran a la mar numerosos pescadores artesanales, a los que habrá que estar muy atentos, especialmente en la noche. Ya iremos contando
Salud
