Cita:
Originalmente publicado por Wharton
Hola Jon (Otoio), confieso que mi anterior respuesta escondía una finalidad, conseguir una opinión tuya  , ya que al ser tu barco igualito al mío para mí es importante.
Ya me extrañaba que no hubieras dado opinión alguna sobre el tema.
Hay por el pueblo un navegante de esos que se conocen como "curtidos", CY, un par de cruces del Atlántico, varias veces navegando por el Caribe, y unos cuantos años dedicados a la enseñanza abalan sus opiniones (suelo recurrir a sus opiniones de vez en cuando)...
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¿Y qué decía el hombre

curtido?
A propósito del tema, unos apuntillos del libro "Las Maniobras del Velero" de Guías Glénans (ISBN 978-84-7902-102-3) (creo que lo tenías), extractados muy en resumen por aquello del (C):
Cita:
Hablando de ceñida, la preocupación de hacer un buen rumbo está limitado por la velocidad, porque la acción sobre las velas no es eficaz, pues se crea un pequeño componente de avance y un gran componente lateral de abatimiento y escora.
El abatimiento sólo puede vencerse con la velocidad del barco, pero para ello habrá que renunciar a seguir un rumbo muy cerrado al viento.
Cuánto haya que renunciar dependerá, entre otros, del estado de la mar y el viento.
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Y en los pequeños, creo que hay que tener en cuenta que la velocidad es más fácil de perder, pues tienen menos desplazamiento y menos inercia, comparado con barcos más grandes...
Ya vale de opiniones...

