Ya sabemos que en cuestiones vaticanas es muy difícil encontrar "trigo limpio" (al igual que en la otras religiones), sin ir más lejos, su antecesor Benedicto XVI dicen que fue miembro de las juventudes hitlerianas, pero claro siempre hay una manera de "aggiornarse" y justificar lo que haga falta. El que quiera creer que crea y el que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Para mi es más de lo mismo, de todas maneras si sirve para que haya un gran cambio que si hace falta en esa institución religiosa, bienvenido sea. Siempre se dijo que Latinoamérica era la luz de la esperanza de la iglesia, ya era hora que hubiera un Papa de estas tierras. En fin, el tiempo y los hechos serán la más objetiva manera en que se juzgarán sus actos.
