Al igual que todos los demás cofrades, te deseo mucha suerte Profesor. Te llamo Profesor porque en el tiempo que llevo en este santo antro puedo a asegurar que indudablemente tienes tal categoría. Particularmente he aprendido mucho de ti y espero seguir aprendiendo.

Déjame soltarte un piropo marinero que creo que resume bien lo que percibo de ti sin conocerte: Cuando te leo tus palabras, me recuerdan a las del gran marino y escritor Conrad, contienen atino y prudencia.
