Ver mensaje
  #1438  
Antiguo 16-03-2013, 21:04
Avatar de kaia
kaia kaia esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 27-10-2006
Mensajes: 4,404
Agradecimientos que ha otorgado: 1,450
Recibió 6,293 Agradecimientos en 974 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo

El jueves el cofrade Vagamundus acudió puntual a la cita, macuto al hombro, para embarcarse y acompañarme en una de sus más largas travesías por la costa Gallega hasta Ribadeo. La mañana fría, como está siendo habitual durante este invierno.
Jacobo y Julio, marineros y amigos, soltaron las amarras del Bahía las Islas. La despedida un poco seca, pero sé que para estos gallegos de mar, los sentimientos van por dentro. Nos hicimos un largo saludo, mano en alto mientras maniobraba entre los pantalanes para salir el exterior del puerto y abandonar A Pobra do Caramiñal por unos meses. Rufino ladrando, como siempre, expresando así su despedida, seguro que oliendo algo diferente en esta salida del náutico.


Rufino atento a las maniobras

Como estaba previsto una ligera ventolina, que no alcanzaba ni para llamarla brisa, no era suficiente nada más que para izar la mayor, como mero testimonio de que somos un velero y la tibieza del sol matinal apenas calaba más que para dar colorido a la más bella de las rías gallegas.
Abandonamos este pequeño mar interior por el paso del Carreiro, al norte de la isla de Sálvora, los roquedales en bajamar aflorando sus afiladas crestas, pobladas por mejillones y percebes, o al menos eso quiero pensar al ver su negrura, entre ellos varias embarcaciones faenando, a las que no molesta la suave mar de leva que empieza a formarse a medida que abandonamos la estrechez de paso, solo utilizado por pescadores y veleristas bien conocedores de la zona.


Paso del carreiro


Pronto dejamos por estribor los traicioneros bajos de Corrubedo, situados a una distancia de más de tres millas de la costa. Siempre que paso por aquí, no dejo de acordarme de aquella aciaga noche, en el verano del 91, cuando la fortuna de una espléndida noche de luna, nos salvó de un certero naufragio a causa de la inexperiencia y las precarias condiciones en las que navegábamos por aquellos tiempos cuando nos metimos de lleno en Las Preguiñas, confundiendo unos instante los escollos, por lomos de ballenas, aunque apenas le dimos un pequeño coscorrón con la proa del Praia a unos arrecifes, el susto me sirvió para desde entonces ser más cauto y aprender que con la mar no se juega. Cuantas vicisitudes hemos pasado desde aquellos tiempos.

Con aguas libres por la proa, momento para que el piloto automático gobernara la insulsa navegación a motor. A medio día nos dispusimos a dar buena cuenta de la exquisita empanada de bacalao, que Loli, la mujer del cofrade Jacoboj4 nos hizo para el viaje, no tengo palabras de agradecimiento, tampoco para los numerosos mensajes telefónicos y llamadas interesándose por la navegación.


Foto tomada con el movil de la empanada, antes de ser atacada


En seis horas ya estábamos en Finisterre, a poco más de una milla y separándonos de la costa, para dar más respeto, evitando así desagradables encuentros con boyas de las muchas artes caladas, como me ocurrió hace unos años en esta misma zona.
Al poco de rebasar el cabo La Nave, desde el norte veíamos bajar dos pesqueros a buena velocidad, que en contra de lo que afirma Vagamundus, dudo yo que viniesen pescando en pareja. Sonó por el canal 16 un mensaje, bastante autoritario, nada claro, en el que nos indicaban que estábamos dificultando con nuestra proximidad las labores pesqueras. Dada la falta de respuesta a mi pregunta de la maniobra que consideraban debía realizar y como no soy partidario de crear polémica ni confusión, varié el rumbo casi 90º a mar abierto, para alejarme y supuestamente no entorpecer. Después estuve dándole vueltas al asunto, pensando si ese aviso no habría sido emitido a muchas millas del lugar donde nos encontrábamos, refiriéndose a otra embarcación deportiva.


Finisterre y su faro

No hubo más comentarios entre nosotros sobre el incidente y continuamos rumbo a motor como desde la salida a pesar de que el viento del norte había subido a doce nudos, creando así un corto oleaje que provocaba algunos pantocazos al atravesar las olas. Estaba decidido a transitar la Costa da Morte cuanto antes y no era cuestión de desplegar el foque para realizar bordos.
Nada más dejar cabo Villano y Camariñas por la popa, el sol entre nubes dispersas se ponía en el oeste peninsular. Con el margen establecido de cinco millas a la costa, al variar el rumbo al Noreste y los destellos del faro en la isla Sisarga Grande a la vista, ahora si daba para navegar como dios manda a vela, foque fuera y los caballos a la cuadra, que ya habían trabajado diez horas seguidas.

Yo seguía en el AIS la evolución de la gran cantidad de pesqueros de arrastre que transitan por esta zona para no entorpecer sus derrotas (reservando expresar mi opinión sobre esos métodos de pesca). También tenía localizado un buque oceanográfico, navegando a poca máquina hacia el sur, cuando ya le veía en la lejanía por la popa a la altura de Muxía, se produjo una corta conversación radiofónica que nos alegró la tarde, trataré de transmitirla más o menos como la recuerdo.
Transmite un pesquero, con tono arrogante, sin una expresión clara, típico de algunos profesionales de la mar
- ¡Heee, ese barcooo! ¡Qué anda por ahiiií!
La respuesta no se hizo esperar, una voz contundente y segura, dijo:
- ¿Se refiere usted, al buque oceanográfico Miguel Oliver, en navegación restringida?
El apabullado pescador no tuvo más que una lacónica respuesta:
- Haaa bu… bueno… Vale, vale…
No hubo más diálogo, pero nosotros estallamos en una carcajada, imaginando la situación en ambas embarcaciones y comentando que “donde las dan las toman”.


El patron

Empezaba a disfrutar de la navegación, bien abrigado hasta las cejas porque el termómetro se desplomaba con el paso de las horas, atento a los instrumentos de navegación y a la observación de las muchas luces que en la bahía de A Coruña brillan durante la noche por doquier. Afortunadamente, esa previsión de falta de viento no se cumplía y nos permitía avanzar en una ceñida abierta a unos buenos 7 nudos. La mar había crecido y la marejada pudo con el temple de mi amigo Manolo acostumbrado a la placidez de las navegaciones en la ría arosana.

Continuará, mañana…

Salud
__________________
______________

Las navegaciones del Bahia de las Islas en el canal Youtube bahialasislas1
Instagram bahialasislas
Citar y responder
10 Cofrades agradecieron a kaia este mensaje:
harfan (18-03-2013), harrapatu (17-03-2013), jacoboj4 (16-03-2013), Jesús (17-03-2013), Ophiuchus (16-03-2013), tigris (23-05-2013), urtzi (17-03-2013), vagamundus (16-03-2013), Xarpa (17-03-2013), xusto (17-03-2013)