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Antiguo 19-03-2013, 19:26
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Capitán pirata
 
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Predeterminado Re: Puesta a punto y traslado de velero desde Puerto Aysen hasta Valparaíso

Navegando con viento del SE salimos de la bahía, cerca de las 10, luego tomamos rumbo NNE hacia la entrada del canal de Chacao, tomamos todas las previsiones posibles para que llegáramos al inicio de la vaciante, con el objeto de que la fuerte corriente nos sacara lo antes posible (cerca de 9 nudos de entrada o salida), pero izamos las velas para tener derechos de paso ante los transbordadores que cada 10 minutos transitan entre Pargua y Chacao.
La ruta en el canal la hicimos por el track propuesto por la carta, lo que nos permitió llegar a Ancud pasando por fuera de la isla Cochinos; quedamos amarrados en el muelle fiscal delante de unos pesqueros, que por ser sábado no estaban en faenas.
Esa tarde y la mañana del domingo las dedicaríamos al bricolage y a reabastecer el yate, quedando yo encargado de realizar las compras y tareas de reabastecimiento, Manolo se encargaría de cambiar los garruchos de la vela nueva y de afinar el alojamiento para el piloto raimarine 2000 que pensábamos utilizar en nuestro track por alta mar; quedando el capitán y Santiago encargados del ajuste del timón que estaba tan duro que no permitía timonear con seguridad.
Con las tareas de abastecimiento tuve entre otras que subir y bajar el puerto al menos 10 veces, luego trasladar 40 litros de petróleo desde el surtidor mas cercano que estaba abierto, sufrí caídas que me dañaron las manos y las rodillas, en síntesis quedé extenuado.
Finalmente, las labores de abastecimiento y de bricolage quedaron terminadas cerca de la 1 de la madrugada del domingo 24 de febrero.
Después de dormir unas horas nos levantamos temprano para hacer una última revisión, encontramos más problemas que solucionar y la tarea final: el cambio de aceite del motor que cumplía 100 horas de trabajo. Adivinen quien tuvo que ira a buscar la herramientas de extracción del filtro e ir a cambiarla cuando nos dimos cuenta que no era la adecuada: YO

Eran las 14 horas cuando zarpamos del muelle de Ancud e intentamos poner en funcionamiento el piloto raimarine 2000, debo decir que fracasé rotundamente, cada vez que ejecutaba e procedimiento indicado en el manual, después de un par de correcciones, el piloto se orientaba en la dirección contraria, al cabo de 5 intentos, que nos tomaron 2 horas, guardamos todo en un pañol y nos dirigimos en un rumbo de intersección con el meridiano 74° W que sería el que seguiríamos hasta llegar a la cuadra de la isla Mocha.

Izamos las velas, esta vez las velas nuevas, albas como la nieve, que reemplazaron a las velas viejas que ocupáramos en el viaje por los canales (el capitán quería llegar con el yate presentable a Valparaíso)
El meteo con que zarpamos, válido desde las 08:00 hasta las 20:00 indicaba vientos de hasta 20 nudos y marejada en oceano, con olas de entre 2 y 2,5 metros, o sea sería movido pero nada del otro mundo.
Eran las 21 horas cuando el viento tenia puntas de 25 nudos y las olas llegaban a los 3 metros, cerca de las 23 horas decidimos reducir la génova y bajar la mayor, el viento era sostenido en 25 nudos y las olas llegaban a los 3,5 metros y había borreguitos abundantes, cerca de las 3 am del lunes 25 de febrero, las olas eran de 5 metros y el viento tenia puntas de mas de 30 nudos, teniamos que estar constantemente mirando las olas que venían por la popa y estábamos corriendo un temporal de viento que acá se llama "surazo" el que nos llevaba decididamente mar adentro, alejándonos mas y mas de la costa, ya no era posible seguir el rumbo, solo podíamos correr el viento y las olas. Es este punto el capitán sacó a relucir sus dotes de gran timonel y se mantuvo timoneando todo el resto de la noche, mientras Manolo se fue a descansar a proa, no se si durmió, lo que es yo me quedé con mi amigo atento a las olas, al radar y al GPS, tratando de no quedarnos dormidos, lo que de vez en cuando nos pasó, pero no por más de un par de segundos.
De cuanbdo en cuando se divisaba algún punto en el radar o las luces de algun pesquero en la lejanía, pero al llamar por la VHF, no obteníamos respuesta, necesitábamos urgentemente saber el meteo, para planificar el resto del trayecto del día, o seguíamos corriendo el temporal o nos buscábamos la vida en algún puerto seguro. Finalmente a las 6 de la mañana, ya con luz de día se podía ver el panorama, estábamos a 45 millas de la costa, las olas eran decididamente de 5 metros y varias venían rompiendo (todas por popa) y nos alejábamos de la costa cada vez más, a lo lejos se veía un pesquero de alta mar que tenía un rumbo de intersección con nuestra ruta, lo llamé y me respondió inmediatamente, el capitán era un de las personas que miraban el yate en el muelle en Ancud y con el cual conversé unas palabras mientras hacía labores de abastecimiento, el se acordó de nosotros y se acercó a ver como estábamos, de el recibí el meteo: Mar gruesa con vientos de 30 nudos hasta la isla mocha (aprovecho estas líneas para agradecer al amigo por su atención especial).
Con estos antecedentes en poder del capitán decidimos refugiarnos en un puerto seguro, siendo el más cercano Corral, en la desembocadura del rio Valdivia, el cálculo del rumbo y el tiempo aproximado de recalada lo hice y fue rumbo 60° tiempo estimado para llegar 12 horas, estábamos a 70 millas de Corral y cerca de 150 millas de la isla Mocha.
Tomamos rumbo a Corral y timonearon el capitán y Manolo durante todo el día, yo apoyaba con la carta de papel (una ola inundó la mesa de cartas y quemo el computador con la carta electrónica y el maravilloso OziExplorer quedó inutilizado), el radar, el GPS y la sonda. Mi cansancio era extremo, mis reflejos lentos de manera que no podía timonear adecuadamente y cada bandazo me hacia golpear la espalda o las rodillas contra algo duro, tasmpoco tenía mucha fuerza en las manos como para sostener algo pesado (esto se debió al excesivo trabajo durante el mes, pero especialmente a la dura jornada y las caídas en Ancud.
Y cercas de Corral me di cuenta que mi aporte a la tripulación estaba siendo cada vez menor y bastaría una mala caída o un agarre tardío para que me transformara en una carga, no me daban la caña ni podía cooperar mucho en una eventual subidas o bajada de las velas ni siquiera para echar el fondeo. Decidí que en Corral me despediría de mis amigos y regresaría, algo avergonzado, pero medianamente sano por tierra a Santiago.

Les expuse mi problema y después de una discusión corta de los pros y contras, mi decisión fue aceptada, no demasiado temprano tomé mi decisión, al día siguiente me resbalé en la popa mientras sacaba una fotografía y caí sin ningún apoyo de espaldas sobre uno de los asientos, el golpe fue fuerte y quedé sin respiración mientras el dolor del riñón izquierdo era agudo, afortunadamente fue solo un golpe en el músculo dorsal, que no comprometió órganos, claro que ese golpe terminó por dejarme imposibilitado para continuar el viaje, es más aún duele cuando me toco la parte golpeada.

Mis amigos me despidieron a las 10 de la mañana del 26 de febrero en el muelle de Corral, mientras yo subía a una embarcación que me dejaría en Niebla, ellos se dirigían a la gobernación Marítima de Corral para tramitar el zarpe y obtener el meteo. Esa fue la ultima vez que los ví.

Algunas fotos:


Saliendo de Ancud



En el océano y el capitán timoneando

Manolo en un momento de relajo cuando estábamos por entrar a Corral



En el puerto de Corral


Mi última foto antes de caerme y finalmente desembarcar del Tai-Koa.

A pesar de abandonar el Tai-Koa no perdí contacto y pude saber de ellos a través de Santiago Salas quien me llamó por teléfono para informarme que se había contactado por HF con ellos y que venían bien a la altura del Golfo de Aráuco, después de eso no volví a saber de ellos hasta que el capitán me contesto por fin el teléfono el día 02 de marzo y me contó que ya habían recalado en el club de yates de Recreo en Viña del Mar, sitio de recalada final del Tai-Koa, donde permanece en reparaciones y empezará, espero, una gran transformación interior para quedar definitivamente terminado.

Cofrades, perdón por el tocho, se que no soy muy ameno pero es lo mejor que pude hacer para contarles esta historia, si han llegado hasta aquí, se merecen unas
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2 Cofrades agradecieron a harfan este mensaje:
Brullos (24-03-2013), kaia (24-03-2013)