Además de los choques accidentales con las ballenas, están las agresiones de éstas a embarcaciones de pequeña eslora. Dicen que suceden cuando van con alguna cría y creen que la seguridad de ésta peligra.
Me suena un caso en que la cría se acercó lo suficiente a la hélice como para que ésta le hiciera sangre. La respuesta de la madre fue fulminante: arremetió contra la embarcación. No recuerdo las consecuencias del ataque.
