Puedes irte a navegar sin límite por una aventura, sobre todo de joven, o porque lo tienes todo perfectamente planificado y es tu opción de vida (muy respetable).
Pero lo que nunca puedes es huir porque tengas barco. Estás en tierra con tu mujer e hija. Pues bien, si tienes las ideas claras y tienes la certeza que lo que te proponen no te interesa dí que NO. Sencillamente, NO.
Defiende tu territorio y tu patrimonio, aunque te cueste la ruptura con seres queridos.
Una vez que resuelvas el asunto, puedes ir a donde quieras. Pero no huyendo.
