Yo soy un afortunado de la cocina.
Para alimentarnos diariamente, ya está mi mujer, que de vez en cuando y con razón, se enfada porque no alabamos la excelencia del guiso.
La verdad, dos comidas diarias agotan cualquier imaginación.
Yo me meto en los fogones como lujo o cuando no hay más remedio y al estar todo el mundo espectante triunfas. La cosa cambia.
Igual que me molesta cuando alguien recibe consejos para reparar una avería y luego no dice cual fue la solución, en este caso, por el mismo motivo, os dire como me quedó.
Incluso si me sale mal.

Que lo dudo.

Una cosa es conducir y otra pilotar, y yo, en mi caso, sin agobios y de vez en cuando, piloto en la cocina. Así es fácil triunfar.

Saludos y bon apetit.
PD.: El vino sera en Estola reserva de la religiosa Valdepeñas.
