Hombre, cuantos más aparatejos naveguen por la mar, más densidad habrá y, en consecuencia, más molestias entre todos.
Pero yo creo que ésto hay que respetarlo. Es unas modalidad de vela que parece preciosa por la sensibilidad en el timón y las velas, que parecen tener esos bichos.
No meten ruido ni contaminan, que no es poco. Además, parece que los navegantes disfrutan por el mero hecho de navegar. Parece una sana actividad deportiva. No cómo en otros artilugios.
Me recuerda a la polémica de las bicis en la carretera. Tiene derecho o nó los ciclistas a utilizar la misma calzada de los coches? Yo creo que sí. En este caso, también.
