Acabamos de llegar de Sant Carles.
De camino hacia allí, nos surgían dudas sobre cual podría ser la estrategia más útil, si es que realmente hay alguna.
Una vez en Sant Carles, preguntamos a una empresa de alquiler. Era Pau.
Cuando le hemos contado para qué queríamos alquilar su barca, su cara ha cambiado. Simplemente nos ha explicado el funcionamiento básico y se ha ido. Cuando le hemos hablado del precio, simplemente ha dicho: “Nada. La semana que viene puedo caerme yo. Llamadme para lo que necesiteis”. Se ha ido en su golondrina de turistas y no le hemos visto más en todo el día.
Emma y Víctor se han unido a nosotros. Traían consigo las mismas dudas que también teníamos nosotros. Hemos salido los cuatro en la barca. En una llamada a Nelson, nos ha comentado que ayer fueron hacia el sur hasta la cementera. Hemos seguido revisando en detalle a partir de allí más allá de Les Cases d’Alcanar, hasta estar a la vista de Vinaroz –a la altura de la primera grua de construcción, donde la autonomía y el tiempo se nos han acabado. Si a alguien le apetece seguir buscando desde allí, el mejor puerto base es ya Vinaroz.
No hemos encontrado lo que buscábamos, pero hemos compartido unas bonitas horas y muchos recuerdos de Manu, al que los cuatro conocíamos.
Como decía en otro post, quizá algo desesperanzado y prematuro, nadie se va mientras alguien le recuerde. De eso también se trataba hoy.
Un abrazo a todos!
PD: De vuelta a puerto, hemos llenado el depósito y llamado a Pau. “No hacía falta”, nos ha dicho. “Aquí me tenéis para lo que necesitéis”.
Gracias Pau!!!
http://www.embarcacionsbadiaalfacs.com/