Remora y Cabot, totalmente de acuerdo, una buena visión del panorama Mercante del presente y el pasado


Me acuerdo de una historia que me contó mi abuelo de un amigo primer oficial de la marina Mercante que junto muchísimo dinero por solo 3 años de embarcado y luego con ese dinero invirtió en comprarse su casa y poner un negocio de puestos de periódico, evidentemente no quiso volver jamas a embarcar. La mercante era eso, me forro y me largo. Lo divertido es, me enamoro un poco, pero vuelvo a puerto y duermo con los míos. La vida de uno es realmente un mundo y con experiencias diferentes, desde que naces sientes que tienes esa pasión por los barcos y la mar, un ejemplo de mi familia que nadie se ha interesado por los barcos ni por asomo, y no he seguido el ejemplo de nadie aunque siempre la mar estaba cerca de mi entorno. Eso lo descubres con el tiempo hasta que se destapa la olla, no es saludable renunciar a los sueños. Así que sin miedo y avante!

