Lo que más me preocupa es no poder entrar a puerto cuando se ponga feo, porque como ocurre en la mayor parte de la costa mediterránea española por ejemplo, refugios naturales hay mas bien pocos.
Si lo llevo a cabo sería cuando largue amarras, por lo que la navegación no sería por estos lares.
No lo parece pero es un fiel aliado cuando el tiempo aprieta y hay que meterse en algún sitio, o, casi lo mismo, la facilidad de maniobra que tienes ante cualquier imprevisto.
Iván
