Te lo juro Andrés, así que pueda te secuestro, te meto en el velero y hala... a navegar.
Y si quieres comer y beber solo tienes que seguir contando trazos de historia, que ya ni me fijo en la navegación ni ná, que sea lo que Dios quiera. Yo, todo oidos.
A los demás: Cobraré entrada, a ver si os pensais que soy un pirata cualquiera
