Efectivamente.
Lo normal es que en el contrato de compraventa, aunque sea privado, se haga constar algún tipo de reserva con posibilidad de anular dicho contrato si en la siguiente varada el barco da muestras de ósmosis, o deterioro costoso del casco. Se pacta previamente un arbitraje que recae en una empresa o algún intermediario aceptado por ambos.
Si el barco lleva 4 años sin navegar, y tendrá muchísimo caracol, algas, berrañas, y brujas malas y buenas que de todo hay.... puede que esté en perfectas condiciones si el último tratamiento que se le hizo fue de buena calidad y el casco estaba bien.
Depende también mucho del puerto (si hay movimiento o no), del lugar de amarre (sol, oleaje de paso de embarcaciones...), y salinidad, lugar de España...
