Bueno, voy a contaros "mi" Ophiusa que, debido a las características de mi barco, es bastante distinta a la de los demás barcos.
Era nuestra cuarta participación y, por circunstancias logísticas, iba a hacer la regata en solitario por primera vez. Así que ahí estábamos el Pik y yo, el barco más pequeño y el único participante en solitario

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Tras ver partes meteorológicos de todo tipo y la charla previa ya vi que, una vez más, la protagonista iba a ser la ceñida. Mi principal preocupación era posicionarme lo más al oeste posible para que cuando se produjese el role de viento a poniente con subida hasta 30 nudos (que luego no se produjo) me pillase en buena posición y no como el año pasado cogiendo uvas al norte de Ibiza.
Al ir solo me tomé la salida con calma. Tras la boya de demarque incluso saqué el código 0 y me permití adelantar algún barco. Pronto lo recogí porque el ángulo de ceñida era demasiado bajo y ya no pude sacar más velas en el botalón. No iba mal, con rumbo Sur, al lado del Pérfida Albión. Pero poco a poco veía cómo iba perdiendo barlovento. Pronto me di cuenta de que "mi" regata iba a ser dura, porque la mar estaba suficientemente formada para no poder ceñir a menos de 40-45º del aparente. Por el peso, medidas y forma del Mini, las ola le afectan muchísimo y lo dejan clavado si intentas ir a menos de 40º de la ola. Así pues los bordos serían de 110-120º entre bandas

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Pues nada, me tuve que ir abriendo hacia el este porque el viento fue rolando a Sur, pero la ola seguía igual y el bordo contrario me hubiese llevado al NW. Poco a poco me fui quedando solo. Esto, unido a que la radio no iba bien probablemente por un problema de conexión, convirtió la regata en una travesía realmente solitaria, puesto que ni escuché ninguna rueda de posicionamiento (ni ninguna otra comunicación por VHF) ni prácticamente vi a nadie hasta poco antes de la llegada.
A las 17h más o menos del Jueves, con Mallorca a la vista (tentado estuve de poner rumbo a Andraitx) decido cambiar de bordo y voy directamente con rumbo E. Sobre las 11 de la noche cruzo la ruta directa y decidó poner rumbo S ciñendo al máximo, con la esperanza de que entre el anunciado W y me permita dirigirme al Este de Ibiza. Desde el principio había decidido no ir por los Freus porque tengo la experiencia de pasarlos con el viento en contra y no pienso repetir.
La noche del jueves el viento real está entre 15 y 20 nudos y no hay demasiada ola por lo que duermo tres o cuatro tramos de 20 minutos. Por la mañana todo sigue igual pero el viento ha subido un poco y el barco empieza a parecerse a una coctelera. A estas alturas todo está mojado dentro y fuera, y ya no podré entrar a dormitar.
A las 14h del viernes estoy a 6 millas de la costa norte de Ibiza. Tengo señal de móvil y llamo al barco de seguridad porque imagino que Quim está preocupado ante la falta de noticias. Y a partir de aquí no hay más que una sucesión de bordos, con mal ángulo entre ellos (como he dicho, sobre 120º) pero es lo que hay. En un último momento teniendo rumbo para pasar Es Vedrá el viento rola 20 grados hacia el Sur y me obliga a hacer otro bordo. Curiosamente no empiezo a despotricar a voz en grito.
A lo largo de la costa Este de Ibiza voy al lado de otro barco (un Bavaria 46 vería más tarde). Él pasa por el canal de Es Vedrá y no le sale mal, sacándome un par de millas, mientras que yo, también por la experiencia de otros años, lo paso por fuera (el año pasado nos quedamos literalmente clavados).
Al virar Es Vedrá me coge el viento por la aleta (sobre 25 nudos) y una ola que debía ser bastante fuerte (como es de noche no la veo

), la sensación es de que me han metido en una catapulta porque de repente me veo a 9, 10 y 11 nudos. Adelanto al Bavaria apenas a 2 millas de la línea de llegada y la cruzo sobre las 2 de la madrugada, tras 40 horas de agradable paseo.
Aún un pequeño susto porque al cruzar me toca bascular y bajar el fuera borda (4 CV eh!) y darle a la cuerdecita. Como desde la linea de llegada hasta la entrada al puerto hay muy poca distancia me veo sin motor y me pongo a dar vueltas, con la mayor encima y el tubo de la gasolina que no entra en el motor.
En conjunto una regata bastante tranquila, con vientos que no superaron los 30 nudos. Más ola de la deseada, y algunos incidentes técnicos, como la rotura de tres poleas a pie de mástil por usar un cabo inadecuado o cuando se descolgó la botavara por salirse el bulón del pinzote a una hora de la llegada. Por suerte pude apañarlo para llegar porque con el viento que hacía era imposible colocarla.
Sábado tranqulito y la alegría de volver a ver a los amigos en la cena. Pese a mis súplicas no hay trofeo de categoría Mini al no llegar a los 5 mínimos (faltaban 4

) así que no me llevo ni el premio de consolación

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Enhorabuena a los premiados

y un fuerte abrazo a los amigos a los que no cito por si me olvido de alguno

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