Hola a tod@s de nuevo:
El libro está leído y su lectura me ha hecho recordar mi infancia y mi primera juventud -algo guardado en una carpeta perdida, en un sector perdido del "disco duro"-, a caballo entre la Malvarrosa -casa de mi padres- y el Cabanyal -casa del iaio (abuelo)-. El fue uno de esos pescadores que relata el libro al que aún pude ver -ya jubilado- hacer redes (xarxes), secar toda clase de pescados y, cuando quería escucharle, oir de la pesca en las Columbretes.
Pero pertenezco a un grupo de personas que, aunque sus padres hicieron lo que mejor consideraron -y no hay ninguna queja en ello- prefirieron educar a su niño de espaldas al mar -aun teniéndolo a doscientos metros- e incluso renegar de la lengua materna que ellos han hablado durante siglos.
Bueno que me enrrollo demasiado; a lo que íbamos:
Paseando por Eugenia Viñes y tratando de identificar edificios emblemáticos -la casa dels bous, la fábrica de hielo, etc.-, descubrí éste, un último vestigio de lo que fue La Marina Auxiliante, que durante el XVIII y el XIX actuó -intermitentemente y sin casi recursos a veces- en ayuda de pescadores y marinos.
Bien, las fotos las hice el día 18 del pasado, pero hasta ahora no he sido capaz de reducir el tamaño de las fotos para colgarlas. Ahora ya he aprendido.
Saludos y
