A ver, está claro que el patrón del velero se empeño en hacer valer su prioridad y además creyó, seguramente, que pasaba por la proa del otro sin colisión. Mal cálculo. El patrón del pesquero, un descuidado, pero el del velero un imprudente.
A ver, quién de vosotros hubiese hecho lo mismo que el del velero? Yo no me hubiese jugdo mi vida ni la de mis invitados ni la integridad de mi barco por una cabezonería. No puedo creer que no hubiese podido maniobrar aunque fuera media milla antes...

