Bueno, pues allá voy yo.
Yo navegaba en el embalse de La Cuerda del Pozo, en aguas de mi querida Soria.
Queríamos comprarnos un barco nuevo y Faustino, mi pareja en lo bueno y en lo malo, quería asesorarse antes. Por medio de -ja- nos enteramos de que existía este foro y pretendimos entrar en él.
Nos costó mucho hacerle ver al Tabernero que la información sobre nuestro pasado carcelario no era exacta, pero pudimos convencerle con unas fetas de jamón. -ja- nos dijo que el Tabernero era fácilmente sobornable cuando olía de cerca el jabugo.
Y aquí seguimos, o mejor dicho sigo, ya que Faustino escribe poco.
Mis conocimientos de náutica son amplios, pero como me parece feo hacer alarde de sapiencia, procuro disimularla, aunque a veces me s'escapa.
Ya ves, querida: donde menos te lo esperas, te sale uno de Soria.
