En la Riviera Francesa renuevan a partir del verano la normativa de los puertos deportivos. El contrato recogerá un mínimo de salidas obligatorias al año en función del tamaño del barco (los cruceros medianos 28 noches). Y habrá un bonus/malus en el precio también en función de las salidas. Quién no salga en todo el año (se supone de los actuales adjudicatarios) pagará un 300%.
Quieren acabar con las "ventosas de pantalán", barcos que no se mueven en años, pero siguen ocupando una plaza en el puerto deportivo.
Las listas de espera en Francia para los puertos del Mediterráneo son largas.
