Bueno, pues después de leer todo esto, solo apunto cuatro letras para dar ánimos a este amante de la mar para que siga adelante. Tiene un enorme mérito lo que ha hecho, y mucho mas, lo que parece que quiere seguir haciendo.
El Golfo de León, aunque esté dentro de un mar tranquilo, es la mar de traicionero. Hay que tenerlos como un león, para navegarlo cuando se pone muy bravo.
Pués eso, bravo por el, y a seguir adelante
