En mi humilde opinión, no le falta razón. El comentario de esa revista ratifica el carácter elitista que la naútica tiene en España para nuestra desgracia. Y sí, estoy de acuerdo en que por los pantalanes se pasean muchos armadores con sus correspondientes compañías vestidos de punta en blanco. Navegar no sé si navegan, pero pasearse...
Yo, que soy zarrapastroso, cuantas veces y en cuantos puertos me ha mirado esa gente de arriba abajo con cara de desdén!!