No es exactamente lo que pides, pero navegando en solitario por escalas un tanto peliagudas llegué con mucha rapidez a una regla que después me libró de unos buenos marrones: "NO DEJES SUBIR ABORDO A NADIE QUE NO SEA DE ABSOLUTA CONFIANZA"..Puedes hablar amistosamente desde la borda, pero MUCHA ATENCIÓN si la persona o persona intentan subir al barco aprovechando la confianza DESPUÉS PUEDE DAR MUUUCHO TRABAJO BAJARLOS.
En el caso de funcionarios más o menos armados, normalmente no tendrás otro remedio, pero es deseable intentar primero que no suban y si suben es bueno hacer la advertencia de que pisan un trozo de territorio español (o del pabellón que sea)...


