Que qué ha podido pasar?.. pues lo de siempre: que los dos se creían con derecho de paso, y sin obligación de cederlo!... Amén. En estos casos no tendrían que pagar los seguros...
En fin, bebamos para olvidar que estamos rodeados de tontos, y que nosotros mismos somos tontos más de una vez (queriendo o sin quererlo). (Ojo no se me ofenda nadie, que sólo hablo por mí. El que cuiera que se apunte a la cola!).
