Me sumo calurosamente a vuestras quejas por la mala utilización de los canales de trabajo de VHF (9-16, etc...) por parte de algunos catetos-domingueros-analfabestias

a los que las autoridades debían sentarles la mano de forma ejemplar, lo que no sé si es posible técnicamente (¿còmo se rastrea la identidad de quien hace una llamada en esa frecuencia?).
Los fines de semana en verano el concierto de ruidos parasitarios (metafóricamente) que esta fauna levanta en el éter es sencillamente insufrible, así que cuando empieza la cháchara insulsa opto por apagar la radio.
Es de admirar sin embargo, en esas ocasiones, la paciencia y educación con las que los operadores de las estaciones costeras y de SM se dirigen a este ganado pidiéndoles que cambien de canal. Para estos últimos vaya en su honor un
