Bueno, pues llega el momento de los agradecimientos. El día que me hagan pagar todo lo que debo, voy a tener que empeñar los calzoncillos.

El amigo Fernando vino con una polea en la mano


. A simple vista igual, pero como las medidas las saqué de una chuleta que tenía el anterior dueño, no sabía si eran correctas. Pues si, lo eran.
Otra vez toda la herramienta fuera

lo peor es el taladro, ese enemigo que me mira cada vez que paso a su lado, con esa forma de arma letal y esa fuerza descomunal
La polea nueva es casi perfecta, pero unos cortes por aquí y otros por allá, la hacen encajar en su alojamiento. Era necesario cambiarla, verdad

.
Como el cabo estaba ya el pobre pidiendo la jubilación ( 10 mm )y la polea nueva era de diámetro inferior ( 8 mm ), pues venga, la casa por la ventana ( esta semana pan con aceite )

Un cosido entre los cabos, cinta aislante y pegote de vaselina para que todo transcurriera sin percances. La vaselina todo lo cura.
Y como bien comentaba Edu, el cabo no baja alineado desde el winche, pero no hay otra, asi que trabajo terminado. ( Hasta la próxima )
y ahora , como en las películas, es cuando vienen los créditos y la lista de agradecimientos......
