Aún no me he mareado navegando a vela pero eso del mal de mar después de una travesía algo larga me ha atacado varias veces. La última hace dos Julios al llegar a Formentera desde Valencia. Desembarqué camino de la torre de Capitanía de La Savina para tramitar la llegada y a los pocos metros, mareado, me desmoroné en plena acera dislocándome dos dedos de la mano derecha, que intenté apoyar para amortiguar el golpe. Mi cara de tonto debió ser total. Me llevaron a un hospital de la Seguridad Social en San Francisco. donde me atendieron. Estupenda instalación y magnífico trato. Tardé más de seis meses en recuperar la funcionalidad total de la mano. Otra vez me había pasado al llegar a San Antonio en Ibiza pero sin consecuencias.
Ahora, en estos casos, lo que hago es quedarme unos minutos en el muelle delante del barco hasta que noto que desaparece la sensación de balanceo en tierra firme. En el mar creo que no me mareo porque suelo patronear yo y me mantengo ocupado.
Saludos,
South