En mi caso pasé de una hélice de dos palas fijas a una Max Prop de dos palas y el cambio fué extraordirario, no sólo navegándo a vela sino también a motor, ganándo empuje y sobretodo en ausencia de vibraciones.
Desgraciadamente aquélla hélice feneció por corrosión al aflojarse el ánodo del eje y posiblemente por un inoportuno vecino de amarre "metálico" que pudo influir en la electrolisis.
Al cambiar la hélice aproveché una oferta de la de tres palas y el cambio fué brutal, funcionamiento sin la menor vibración cualquiera que fuera el régimen, fuerza de empuje muy superior incluso con viento de proa y a bajo régimen, respuesta inmediata en maniobras, tánto avánte cómo atrás.
Años después adquirí un barco mucho mayor, equipado con un motor muy potente y equipado con una bipala Radiche, plegable, tipo pico de pato.
Por escaso que fuera el viento de cara el empuje era crítico y al darle más régimen sólo conseguía vibraciones. Frenar el barco un drama y las maniobras en puerto siempre torpes.
Tuve la ocasión de encontrar una Max Prop tripala, y el comportamiento del barco resultó nuevamente impactánte, ninguna diferencia a vela respecto a la pico de pato, ninguna vibración, empuje espectacular en cualquiera de las condiciones, mayor velocidad punta, maniobras precisas en puerto etc.
No tengo experiencia en otras hélices plegables, pero sólo puedo cantar excelencias de las Max Prop. Mi barco actual desplaza 10.5 Tm.
Es en cualquier caso eséncial instalarla con el ángulo de paso que coresponde al barco para que el motor rinda óptimamente.
Saludos
