Yo vivo en Madrid y tengo un pequeño barco (21 pies) en propiedad en Entrepeñas, a una hora de Madrid. Esto me permite navegar los todos los fines de semana. El mantenimiento no es caro y sus servidumbres forman parte del placer de ser armador.
Sin embargo una semana al año en verano alquilamos un barco de mayor eslora para disfrutar otro tipo de navegación.
Así puedo navegar con frecuencia viviendo en el centro de la península disfrutando de diferentes programas sin gastos excesivos.
