Te cuento mi experiencia:
Vivo en Madrid. Navego desde los 14 años, y he tenido varios barquitos (yo prefiero llamarlos "barca").
Mientras he estado en el "curro" he disfrutado de esos pequeños barquitos durante el tiempo libre que he tenido, pero mi mayor ilusión era tener un BARCO de esos de verdad. En el ínterin, he alquilado siempre compartiendo gastos.
Me prejubilé el 30 de enero del 2004. El 31 salía en busca de mi BARCO. Recorrí toda la costa de la península, pasándomelo pipa viendo barcos de todo tipo y condición. Encontré mi barco actual (un 38' transoceánico) y, desde entonces, lo disfruto mensualmente. Paso en él una semana al mes como mínimo y hago una travesía anual de, más o menos, un mes cada año.
No me arrepiento en absoluto, pero como te decía alguno más arriba, es necesario tener tiempo. Si lo tienes, y si verdaderamente te gustan los barcos, es el mejor dinero que puedes gastar. Mira que no digo "invertir", porque todo el dinero que eches en un barco es solo para tu disfrute. Es como irte a un buen restaurante: comes, bebes, disfrutas, pagas y... se acabó. Rara vez se recupera el dinero gastado.
Me encargo de todo el bricolaje y el mantenimiento, que me sirven de distracción. Y aunque no salga a navegar cada mes, el mero hecho de estar en MI barco es más que suficiente para justificar el gasto. Por cierto la media de gastos anual (incluido amarre) no llega a los 3000 euros.
¿Mi error? Comprar amarre. Te atas a un puerto que, aunque te guste, no te permite "salsear" por otros. Bien es cierto que si estás siempre en el mismo puerto haces amigos (los tengo, y muy buenos, en Aguadulce) pero me gustaría variar de vez en cuando.
Resumiendo: no compres si no tienes tiempo para utilizarlo, pero si lo tienes NO LO DUDES; COMPRA
