Mira, si yo fuese a comprar un coche y sonara raro al meter las marchas, no lo compraba.
Asegúrate de que todo está PERFECTO antes de pagar nada, porque la PERFECCIÓN en el astillero o en puerto se convierte en SEGURIDAD en el mar.
No quieres ni pensar qué pasará cuando se ponga el mar un poco feo y arrecie el viento, y el "rascado" habitual del cabo se convierta en un atasco o una incapacidad para recoger vela.
Si no es perfecto, es imperfecto.
