
Pues yo no puedo por menos que brindar por este hombre, por su tozudez, su perseverancia y su deseo de seguir "vivo" mientras viva. Ha logrado ya, no me cabe duda, mucho más que si hubiera cruzado el "charco a la primera". Ojalá yo tuviese a los setenta y pico años ese coraje y esa locura que ni siquiera a los cincuenta me acompañan...
