Muchas gracias a todos

Ha sido la primera regata que gano con mi barco (Bavaria 34), y la verdad es que estoy muy orgulloso de ello.
La salida fue a las 11 el sábado, con una primera para los barcos en a dos y 5 minutos después los solitarios. Salida a desmarque al 80º, con viento sobre 6 - 8 nudos. Los a dos salieron sin problemas, pero justo al dar la salida de solitarios vino una encalmada que nos dejó tirados en la línea. Por no meterme en líos además salí bastante mal, cruzando el 4º. Al rato volvió a entrar de nuevo el nordés, con una intensidad de 8 - 10 nudos. Me pilló bien colocado y desde ahí me puse en cabeza en real, llegando con bastante ventaja en el desmarque sobre el Ay Carmela y el Granuja que venían por detrás.
Desde ahí el recorrido nos llevaba a dejar Cies a babor. En el desmarque me pongo a montar el spi, pero cuando ya tengo todo listo y ya había sacado la braza veo que el role a norte era ya muy acusado y aborto. Por delante los barcos de a dos que mantenían el spi caían al centro de la Ría y por detrás únicamente el Ay Carmela lo iza, aunque lo arría enseguida. Hasta Cabo Home da una ceñida abierta, que es lo que menos mal se le da a mi crucerote. Poco a poco la intensidad va subiendo, llegando ya a los 12 nudos. A mitad de la boca norte de la Ría adelanto al Furaventos, un Betil 34 de a dos, del que me había ido comiendo todo el cono de desvente desde Barra. Paso Cies raspando las piedras para evitar dar un repiquete. Abro rumbo y aguanto un poco antes de dar spi, ya que el viento sigue subiendo, con ya 15 nudos, y rolando a izquierdas, y prefiero ir un poco más apopado, que con 18 en la de Combarro me hinché a dar orzadas cuando montaba el piloto, e iba a tener que dejarlo trabajar durante un buen rato. En cuanto veo que me da para apuntar al Boeiro con el viento al 150, izo spi, arrio el génova y aprovecho para colocar el foque. ¡Cómo pesan las cabronas de las velas cuando tienes que hacerlo solo! Ahí paso al segundo barco de a dos, el Piko Norte, un Bavaria 32. El viento ya da puntas cercanas a los 20 nudos. En este tramo, veo que los barcos de a dos se van muchísimo a la derecha. Después me enteré que el Don Pedro y el Ambiotec se confundieron la Negra (que era la siguiente baliza) con Carallones, con lo que la flota les fue detrás (aunque el resto se dieron cuenta a tiempo). Pasado el Boeiro toca trasluchar, ya con 18 - 20 nudos mantenidos y algo de ola. Me lo pienso durante un buen rato y allá vamos: popa cerrada, paso la mayor aprovechando una ola que reduce el aparente, cambio la amura por la que entra el viento y a la proa a cambiar el tangón. Aquí es en donde más me alegro de tener doble escota para el spi, porque puedo trasluchar sin mucho esfuerzo. Paso la Negra bastante cerca del Tintín, un First 38s5 que se me va poco a poco en la ceñida de nuevo hasta Cabo Home. Viento ya constante de 18 nudos. Frente a Rodas, de repente aparece un carguero que fondea en Cies. Me tiro un rato pensando si dejarlo por barlo o por sota, pero viendo que no acaba de cobrar cadena y lo que bornea, caigo a su popa, lo que casi me obliga a dar un repique para virar Subrido.
Última popa de Subrido a Bondaña. Viendo como estaba subiendo el viento, en la ceñida decidí dedicarme a navegar y olvidarme de recolocar la maniobra del spi, por lo que aprovecho para comer algo y recuperar fuerzas. El viento llega a dar puntas de 25 nudos, con lo que tampoco echo mucho de menos al monstruo azul

. Después de alimentarme, pongo orejas de burro y doy rumbo directo, consiguiendo una punta de 9 nudos

.
Y desde allí, a correr a un descuartelar - través hasta la meta, con el viento bajando algo de intensidad, manteniéndose entre 12 y 16 nudos. En real entró segundo el Granuja, que se hizo con el 3º en compensado, adelantándole el Ay Carmela. Punto y aparte es el del Granuja, que hizo la regata en solitario sin tener piloto automático.

En a dos primero el Arroutado II, segundo el Menudeta y tercero el Con Caalma de Orzado.
Resumiendo: regata en la que di dos viradas hasta el desmarque y una trasluchada con el spi

, pero sin embargo es el día que más cansado he vuelto a puerto de una regata.
En condiciones normales, no debería ganar una regata nunca, pero se junto el no tener que ceñir a rabiar salvo en el tramo por dentro de Cies y la falta de encalmadas (ya que por debajo de 6 nudos no me muevo) y tuve la suerte de estar afinado el día en que sonó la flauta.
