
Saliendo por la barra del puerto de Foz (Lugo) nos pillaron dos de las de no desear. La primera no llegaba a romper y el tractor la subió con el consiguiente pantocazo al salir, pensabamos que ya habia pasado el problema y aparece la segunda rompiedo por la cresta. La impotencia es mucha, motor a minima solo para gobierno, mantenerse aproado y no recuerdo si rezar (creo que a mi no se me ocurrió) puse las manos en los metacrilatos de la cabina y ya todo era espuma, pasó por encima de la cabina, mojó la bandera nos medió la bañera de agua. Es increible lo que aguanta un barco bien aproado al mar.
Al fin solo un susto y una seria y muy bien venida advertencia.
Saludos