El espejo de agua está gestionado por Puertos del Estado. Más concretamente por la Autoridad Portuaria de Barcelona.
Los muelles sobre pilares permitirán que haya tránsito rodado y aparcamiento para los usuarios de Marina Port Vell.
El olor a podrido procede, probablemente, del desagüe del aliviadero de un cuarto de bombeo de aguas "pluviales" que hay en la esquina del Moll Sota Muralla y el Moll d'España. Esa red de pluviales está muy interferida con fecales y el bombeo falla continuamente, con lo que las aguas desembocan en la dársena. Tal vez ahora el Ayuntamiento y la APB le pongan remedio.
Resulta curioso que, hasta la fecha, a nadie le ha preocupado el estado de extrema suciedad y mal olor de esa dársena.
