Antoniv, creo que has definido plenamente el barco "gato negro", que por mucho que nos lo quiera vender, es cómo tu dices, un engendro.
¿Qué puede ser un poco cruel denominarlo así?, vale; deja que pasen unos años -no muchos-, y ya verás cómo nadie se acuerda de él.
Sin embargo tenemos otros modelos que han demostrado una aceptación generalizada. En el caso de los vela ligera, el Snipe (75 castañas) ó el modestísimo Vaurien ( este sólo con unas 50); y siguen funcionando porque la gente conoce sus bondades náuticas y saben que son valores seguros.
En la parcela de los cruceros de 5,5 mts. de eslora, el modelo que es la referencia y del cual se desarrolló la categoría micro, es el Corsaire. También con sus 60 castañas a sus espaldas y una gran experiencia acumulada tanto en su construcción cómo en su navegación.
Os acompaño la dirección de la web de la Asociación francesa de Corsaires, donde viene una muy completa información de su actividad náutica, los planos para su construcción (no son caros, unos 250 €) y un manual de ella así como diversas mejoras, tripticos, etc.
http://www.ascorsaire.fr/ . La equivalente suiza es:
http://www.corsaire.ch/
La gran ventaja de este modelo, es que tenemos "de todo" a la vuelta de la esquina. Una excursión familar a Francia para hacer turismo, y el regreso lleno de trastos, contactos con otros constructores e incluso, si el bolsillo está bien, te puedes traer el barco "puesto".
Ánimo y en lugar de quejarnos de lo largo que nos parece que es el camino, comenzar a andar -primero a soñar y luego a trabajar-. Contrachapado de Okumen, epoxy y mucho, mucho aceite de codo; pero con la primera media hora de navegar en él, todo se olvida.
Saludos.