Re: Problemas con la almiranta.
Problema serio este de compaginar la náutica con la familia.
A mi mujer no le entusiasma la navegación pero le gusta vivir a bordo. Acepta etapas de siete u ocho horas, excepcionalmente doce, siempre firme en su puesto de navegación, que es la cucheta de estribor, pero se ocupa de tenerme alimentado. Cuando hay tramos mas largos, yo llevo el barco y ella viaja por tierra y nos reunimos en el puerto de destino. En caso necesario siempre está dispuesta a dar una mano, generalmente tomando el timón para que yo pueda hacer los movimientos de velas o trabajos necesarios.
Sugerencias para las buenas relaciones náutico matrimoniales: 1. Nunca forzar las cosas. 2. Llevar el barco a puertos o calas atractivos para pasar uno o más días allí, viviendo en el barco y haciendo vida social. 3. Cuando se vive en el barco, que no haya tripulantes ajenos a la familia. 4. Que la almiranta sienta el barco como su casa y no se vea como una intrusa en él. 5. Transmitir seguridad y confianza; me llevó mucho tiempo adquirir y poder transmitir esa seguridad y confianza, pero ahora cuando digo que algo se puede hacer, ya no se me discute.
|