Hola cofrades! No generaliceis tanto, que no todas somos iguales, ni los hombres tampoco....
En mi caso, la situación fué inversa, yo enamorada del mar y él de secano. Empecé llevándole algún día al barco de mi abuelo. No le gustaba y me preocupé. Pero muy poco a poco le fuí llevando, sin presión.
Unos años después compramos un barco compartido con dos parejas y empezamos a navegar más. Haciamos noche, incluso varios días y le fué cogiendo confianza.
Dos años después compramos nuestro propio barco y de eso hace cuatro. No navega tanto como yo y en invierno le da pereza, pero le gusta y pasamos las vacaciones de verano. No tiene porque ser todo o nada.
Para mi es importante compartir esta afición con mi familia y creo que vale la pena que lo intentes porque lo disfrutareis mucho. Ahora tenemos una grumetilla a la que hemos embarcado desde los 15 dias y es genial. Porque si no va tu mujer, tampoco irán tus hijos, si los tenéis y es una pena...
