Vamos, que el que tiene padrinos, se casa. O lo que es lo mismo, si conoces al ingeniero naval, a un agente de aduanas y tomas bebercios con el Capitán marítimo de turno, haces lo que te da prácticamente la gana.
Lo difícil es cuando vas de pardillo y te pierdes por la burrocracia, claro que alguien te dirá, conyo, pos comprate un barco nuevo y yasta. Pues eso digo yo.
